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domingo, 22 de marzo de 2015

El plan de Barranquilla

El plan de Barranquilla
El 22 de marzo de 1931, un grupo de 12 venezolanos exiliados en Barranquilla (Colombia) a raíz de los sucesos del año 1928, firmaron un documento que fue bautizado por ellos con el nombre de «Plan de Barranquilla».
Estos 12 firmantes eran:
Rómulo Betancourt, quien fue el redactor del documento, Raúl Leoni, Pedro Juliac, Pedro José Rodríguez Berroeta, Ricardo Montilla, Mario Plaza Ponte, Simón Betancourt, Carlos Peña Uslar, César Camejo, José Joaquín Palacios, Valmore Rodríguez y Rafael A. Castillo.
El documento se divide en dos partes; en la primera se hace un análisis de Venezuela, desde el inicio de la República «para lograr una comprensión materialista de la estructura socioeconómica del país»; en la segunda parte se habla del programa a seguir para organizar el gobierno, una vez logrado el objetivo de derrocar la tiranía de Gómez. Llama la atención dentro del plan la creación de un tribunal de Salud Pública, «para investigar y sancionar los delitos del despotismo».
Este documento no se conoció en Venezuela hasta el año de 1936, cuando López Contreras lo publica en el famoso Libro Rojo, tratando de demostrar las conexiones de los participantes del Plan de Barranquilla con organizaciones comunistas.
EL PLAN BARRANQUILLA
Por otro lado se iba configurando una organización liberal social-demócrata integrada por Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Valmore Rodríguez, Pedro Juliac, Ricardo Montilla, Mario Plaza Ponte, Carlos Peña Uslar y otros, quienes en el exilio, debido a que fueron expulsados por el régimen de Gómez hacia Colombia, formaron la Asociación Revolucionaria de Izquierda (ARDI). En Barranquilla produjeron un documento que marca el inicio de una búsqueda socialdemócrata para la interpretación, es el análisis de la sociedad venezolana de aquel entonces; dicho documento se conoce históricamente como el Plan Barranquilla. Este documento se convirtió en un hito más de la lucha por tratar de derrocar a la dictadura gomecista y buscar caminos que condujeran a la instauración de los ideales democráticos por los que venía luchando la generación del 28. Armados con los instrumentos más adecuados del análisis socio-económico los firmantes del documento trataron de buscar las razones históricas profundas que explicaban la existencia del régimen de "rehabilitación" instaurado por Gómez. Este documento se convirtió en el más serio ensayo de interpretación de la historia venezolana de las tres primeras décadas del siglo XX. Dos razones fundamentales detectaron dichos dirigentes en la explicación del gomecismo: la subsistencia de un régimen semi-feudal encabezado por el mismo Gómez y la penetración del imperialismo que servía de soporte económico e ideológico al régimen de Gómez. En razón de esto El Plan Barranquilla expresaba:
"Para caudillos y latifundistas la situación semihambrienta de las masas y su ignorancia son condiciones indispensables para asegurarse impunidad en la explotación de ellas. Sin libertad económica, analfabetos y degenerados por el vicio, los trabajadores de la ciudad y del campo no pueden elevarse a la comprensión de sus necesidades ni son capaces de encontrarle cauce a sus anhelos confusos de dignidad civil."
Estos elementos oprobiosos, existentes en la estructura social, y económica de Venezuela no podrán eliminarse si no se eliminan las bases que lo sostienen; para ello será necesario una más justa distribución de las riquezas y de la cultura entre los miembros de la sociedad venezolana, en esto el plan expresaba:
"Nuestra revolución debe ser social y no meramente, política, Liquidar a Gómez y con él al gomecismo, vale decir, el régimen latifundista-caudillista, entraña la necesidad de destruir en sus fundamentos económicos y sociales un orden de cosas profundamente enraizados en una sociedad donde la cuestión de la injusticia esencial no se ha planteado jamás."
Por esta razón el Plan indicaba que para abolir la situación feudalizante en que Gómez había sumido al pueblo venezolana era necesario dar protección efectiva a los trabajadores rurales y urbanos, mejorar su nivel de vida, dotar de tierra al campesino, impulsar la educación popular, primaria y técnica.
"El logro de estas conquistas significan el desplazamiento del poder de todo hombre o partido de todo hombre o partido de raíces militaristas y latifundistas, pues, como lo tienen demostrado cien años de fracaso de los ideales democráticos, terratenientes y generales son enemigos históricos de la cultura y mejoramiento de las masas."
El Plan Barranquilla concluía diseñando un programa que sirviera de guía para la acción de los hombres democráticos y revolucionarios, este programa establecía:
a) La exclusión de los militares del manejo de la cosa pública e instauración de un gobierno civil.
b) Garantías para la libre expresión del pensamiento.
c) Confiscación de los bienes de Gómez.
d) Creación de un Tribunal de Salud Pública que investigue y sancione los delitos del despotismo.
e) Protección de la clase productora de la tiranía capitalista.
f)  Intensa campaña de alfabetización de las masas obreras y campesinas.
g) Autonomía Universitaria.
h) Revisión de los contratos y concesiones petroleras.
i)  Convocatoria dentro de un plazo no mayor de un año a una Asamblea Constituyente que elija un gobierno provisional, reforme la Constitución y expida leyes necesarias para resolver los problemas políticos, sociales y económicos que afectan a Venezuela.
Por último los firmantes de este Plan convocaban a todos los sectores de la sociedad venezolana a ingresar como militantes activos en el partido que se organizaría para llevar adelante los postulados del plan propuesto.
Durante el resto de su período 1932-1935 el Gral. Gómez no enfrentó mayores dificultades políticas, la bonanza económica, el fortalecimiento de las fuerzas represivas, pareciera que la dictadura de Gómez se iba a eternizar en la vida del pueblo venezolano, sin embargo, la muerte, factor importante a veces en cuestiones políticas, vino a liquidar una de las más férreas tiranías que hemos sufrido a lo largo de nuestra historia; la muerte vino a liquidar el 4º gobierno de la dictadura gomecista que se prolongó durante 27 años, pues este murió el 17 de diciembre de 1935.
Curiosidades
Los dialogantes empezaron a diferir sobre el enfoque que este plan debería tener, teniendo puntos de vista diferentes y divididos entre los comunistas que seguían las ideas del Partido Comunista Soviético, quienes más adelante serían los fundadores del Partido Comunista Venezolano, y los futuros fundadores de AD (Acción Democrática) en 1941. Quienes no se guiaban por organizaciones extranjeros y buscaban un camino nacional. En 1931 fundarían la organización ARDI (Agrupación Revolucionaria de Izquierda) y llegan a un acuerdo con el Partido Comunista Venezolano en 1935. A pesar de que el plan nunca se realizó, varios de los trabajos y acuerdos desarrollados experimentaron cambios luego de que los estudiantes regresaran al país, y más adelante se convertirían en las bases del Plan de Febrero.

efemeridesvenezolana

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viernes, 6 de marzo de 2015

Natalicio de Gabriel García Márquez

Natalicio de Gabriel García Márquez
Gabriel José de la Concordia García Márquez (Aracataca, 6 de marzo de 1927-México, D. F., 17 de abril de 2014 ), más conocido como Gabriel García Márquez , fue un escritor, novelista, cuentista, guionista, editor y periodista colombiano. En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura.
Fue conocido familiarmente y por sus amigos como Gabito (hipocorístico guajiro para Gabriel), o por su apócope Gabo desde que Eduardo Zalamea Borda, subdirector del diario El Espectador, comenzara a llamarlo así.
Está relacionado de manera inherente con el realismo mágico y su obra más conocida, la novela Cien años de soledad, es considerada una de las más representativas de este género literario e incluso se considera que por su éxito es que tal término se aplica a la literatura desde los años setenta. En 2007, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española lanzaron una edición popular conmemorativa de esta novela, por considerarla parte de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos.
Fue famoso tanto por su genialidad como escritor como por su postura política. Su amistad con el líder cubano Fidel Castro causó mucha controversia en el mundo literario y político.
Hijo de Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez, nació en Aracataca, en el departamento de Magdalena (Colombia), «el domingo 6 de marzo de 1927 a las nueve de la mañana», como refiere el propio escritor en sus memorias.
Cuando sus padres se enamoraron, el padre de Luisa, coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, se opuso a esa relación, pues Gabriel Eligio García, que había llegado a Aracataca como telegrafista, no era el hombre que consideraba más adecuado para su hija, por ser hijo de madre soltera, pertenecer al Partido Conservador Colombiano y ser un mujeriego confeso.
Con la intención de separarlos, Luisa fue enviada fuera de la ciudad, pero Gabriel Eligio la cortejó con serenatas de violín, poemas de amor, innumerables cartas y frecuentes mensajes telegráficos. Finalmente, la familia capituló y Luisa consiguió el permiso para casarse con Gabriel Eligio, lo cual sucedió el 11 de junio de 1926 en Santa Marta. La historia y tragicomedia de ese cortejo inspiraría más tarde a su hijo la novela El amor en los tiempos del cólera.
García Márquez
Poco después del nacimiento de Gabriel, su padre se convirtió en farmacéutico y, en enero de 1929, se mudó con Luisa a Barranquilla, dejando a Gabriel en Aracataca al cuidado de sus abuelos maternos. Dado que vivió con ellos durante los primeros años de su vida, recibió una fuerte influencia del coronel Márquez, quien de joven mató a Medardo Pacheco en un duelo y tuvo, además de los tres hijos oficiales, otros nueve con distintas madres. El Coronel era un liberal veterano de la Guerra de los Mil Días, muy respetado por sus copartidarios y conocido por su negativa a callar sobre la Masacre de las bananeras, suceso en el que murieron cientos de personas a manos de las Fuerzas
Armadas de Colombia durante una huelga de los trabajadores de las bananeras, hecho que García Márquez plasmaría en su obra.
El coronel, a quien Gabriel llamaba "Papalelo", describiéndolo como su «cordón umbilical con la historia y la realidad», fue también un excelente narrador y le enseñó, por ejemplo, a consultar frecuentemente el diccionario, lo llevaba al circo cada año y fue el primero en introducir a su nieto en el «milagro» del hielo, que se encontraba en la tienda de la United Fruit Company.3 Frecuentemente decía: «Tú no sabes lo que pesa un muerto», refiriéndose así a que no había mayor carga que la de haber matado a un hombre, lección que García Márquez más tarde incorporaría en sus novelas.
Su abuela, Tranquilina Iguarán Cotes, a quien García Márquez llama la abuela Mina y describe como "una mujer imaginativa y supersticiosa" que llenaba la casa con historias de fantasmas, premoniciones, augurios y signos, fue de tanta influencia en García Márquez como su marido e incluso es señalada por el escritor como su primera y principal influencia literaria, pues le inspiró la original forma en que ella trataba lo extraordinario como algo perfectamente natural cuando contaba historias y sin importar cuán fantásticos o improbables fueran sus relatos, siempre los refería como si fueran una verdad irrefutable. Además del estilo, la abuela Mina inspiró también el personaje de Ursula Iguarán que, unos treinta años más tarde, su nieto usaría en Cien años de soledad, su novela más popular.

Su abuelo murió en 1936, cuando Gabriel tenía ocho años. Debido a la ceguera de su abuela, él se fue a vivir con sus padres en Sucre, población ubicada en el departamento de Sucre (Colombia), donde su padre trabajaba como farmacéutico.
Su niñez estaba relatada en sus memorias Vivir para contarla.  Después de 24 años de ausencia, en 2007 regresó a Aracataca para un homenaje que le rindió el gobierno colombiano al cumplir sus 80 años de vida y los 40 desde la primera publicación de Cien años de soledad.
El Gabo
Poco después de llegar a Sucre, se decidió que Gabriel debía empezar su educación formal y fue mandado a un internado en Barranquilla, un puerto en la boca del Río Magdalena. Allí adquirió reputación de chico tímido que escribía poemas humorísticos y dibujaba tiras humorísticas. Serio y poco dado a las actividades atléticas, fue apodado El Viejo por sus compañeros de clase.
García Márquez cursó los primeros grados de secundaria en el colegio jesuita San José (hoy Instituto San José) desde 1940, en donde publicó sus primeros poemas en la revista escolar Juventud. Luego, gracias a una beca otorgada por el Gobierno, Gabriel fue enviado a estudiar a Bogotá de donde lo reubican en el Liceo Nacional de Zipaquirá, población ubicada a una hora de la capital, donde culminaría  sus estudios secundarios.
Durante su paso por la casa de estudios bogotana, García Márquez destacó en varios deportes, llegando a ser capitán del equipo del Liceo Nacional de Zipaquirá en tres disciplinas, fútbol, béisbol y atletismo.
Después de su graduación en 1947, García Márquez permaneció en Bogotá para estudiar derecho en la Universidad Nacional de Colombia, donde tuvo especial dedicación a la lectura. La metamorfosis de Franz Kafka «en la falsa traducción de Jorge Luis Borges» fue una obra que le inspiró especialmente. Estaba emocionado con la idea de escribir, no literatura tradicional, sino en un estilo similar a las historias de su abuela, en las que se «insertan acontecimientos extraordinarios y anomalías como si fueran simplemente un aspecto de la vida cotidiana». Su deseo de ser escritor crecía. Poco después, publicó su primer cuento, La tercera resignación, que apareció el 13 de septiembre de 1947 en la edición del diario El Espectador.

Aunque su pasión era la escritura, continuó con la carrera de derecho en 1948 para complacer a su padre. Después del llamado «Bogotazo» en 1948, unos sangrientos disturbios que se desataron el 9 de abril a causa del magnicidio del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, la universidad cerró indefinidamente y su pensión fue incendiada. García Márquez se trasladó a la Universidad de Cartagena y empezó a trabajar como reportero de El Universal. En 1950, desiste de convertirse en abogado para centrarse en el periodismo y se traslada de nuevo a Barranquilla para trabajar como columnista y reportero en el periódico El Heraldo. Aunque García Márquez nunca terminó sus estudios superiores, algunas universidades, como la Universidad de Columbia de Nueva York, le han otorgado un doctorado honoris causa en letras.
En 1999 le fue diagnosticado un cáncer linfático. Al respecto, el escritor declaró en una entrevista en el año 2000 a El Tiempo de Bogotá:
Hace más de un año fui sometido a un tratamiento de tres meses contra un linfoma, y hoy me sorprendo yo mismo de la enorme lotería que ha sido ese tropiezo en mi vida. Por el temor de no tener tiempo para terminar los tres tomos de mis memorias y dos libros de cuentos que tenía a medias, reduje al mínimo las relaciones con mis amigos, desconecté el teléfono, cancelé los viajes y toda clase de compromisos pendientes y futuros, y me encerré a escribir todos los días sin interrupción desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde. Durante ese tiempo, ya sin medicinas de ninguna clase, mis relaciones con los médicos se redujeron a controles anuales y a una dieta sencilla para no pasarme de peso. Mientras tanto, regresé al periodismo, volví a mi vicio favorito de la música y me puse al día en mis lecturas atrasadas.
En la misma entrevista, García Márquez se refiere al poema titulado La marioneta, que le fue atribuido por el diario peruano La República a modo de despedida por su inminente muerte, desmintiendo tal información. Negó ser el autor del poema y aclaró que «el verdadero autor es un joven ventrílocuo mexicano que lo escribió para su muñeco», refiriéndose al ventrílocuo mexicano Johnny Welch.
García Márquez 

En 2002, su biógrafo Gerald Martin voló a México, D.F. para hablar con García Márquez. Su mujer, Mercedes, tenía gripe y el escritor tuvo que visitar a Martin en su hotel. Según dijo, Gabriel García Márquez ya no tenía la apariencia del típico sobreviviente de cáncer. Todavía delgado y con el pelo corto, completó Vivir para contarla ese año.
A principios de julio de 2012, por comentarios de su hermano Jaime, se rumoreó que el escritor padecía de demencia senil, pero un vídeo en que celebra su cumpleaños en marzo de 2012 sirvió para desmentir el rumor.
En abril de 2014 fue internado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, en México, D. F., debido a una recaída producto del cáncer linfático que le fue diagnosticado en 1999. El cáncer había afectado un pulmón, ganglios e hígado. García Márquez falleció el 17 de abril de 2014. El presidente de Colombia Juan Manuel Santos señaló que el escritor fue «el colombiano que, en toda la historia de nuestro país, más lejos y más alto ha llevado el nombre de la patria», decretando tres días de duelo nacional por su muerte.
Sus Obras
Novelas
La hojarasca (1955)
El coronel no tiene quien le escriba (1961)
La mala hora (1962)
Cien años de soledad (1967)
El otoño del patriarca (1975)
Crónica de una muerte anunciada (1981)
El amor en los tiempos del cólera (1985)
El general en su laberinto (1989)
Del amor y otros demonios (1994)
Memoria de mis putas tristes (2004)
Libros de cuentos
Los funerales de la Mamá Grande (1962)
La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972)
Ojos de perro azul (1972)
Doce cuentos peregrinos (1992)
Reportajes
Relato de un náufrago (1970)
La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile (1986)
Noticia de un secuestro (1996)
Teatro
Diatriba de amor contra un hombre sentado (1987)
Memorias
Vivir para contarla (2002)
Obra periodística
Textos costeños (1948-1952) (1981)
Entre cachacos (1954-1955) (1982)
De Europa y América (1955-1960) (1983)
Por la libre (1974-1995) (1984, 1999)
Notas de prensa (1961-1984) (1991, 1999)
El amante inconcluso (2001)
Gabo periodista (2013)
Entrevista
El olor de la guayaba (1982, con Plinio Apuleyo Mendoza)
Discurso
Yo no vine a decir un discurso (2010)
Talleres de cine
Cómo se cuenta un cuento (1995)
Me alquilo para soñar (1995)
La bendita manía de contar (1998)
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